Una vulnerabilidad crítica de Ejecución Remota de Código (RCE) con un solo clic ha expuesto a aproximadamente 50 millones de desarrolladores al riesgo de un compromiso total y silencioso de sus estaciones de trabajo. El fallo afectó simultáneamente a tres de los entornos de desarrollo (IDE) más utilizados a nivel global: Microsoft VS Code, Cursor y el recientemente lanzado Google Antigravity.
Un vector de ataque silencioso a través de Git
El mecanismo de ataque destaca por su preocupante simplicidad y alto nivel de evasión. Un atacante únicamente necesitaba insertar un enlace malicioso dentro de un mensaje de confirmación (commit) de Git. Si el desarrollador hacía clic en dicho enlace desde la interfaz de su editor, la aplicación ejecutaba código arbitrario con privilegios completos de terminal, sin emitir ninguna alerta, cuadro de diálogo de confirmación o advertencia visible que indicara la intrusión.
Al activarse de manera encubierta, la vulnerabilidad otorgaba al ciberdelincuente el mismo nivel de acceso que el propio desarrollador sobre su máquina local. Esto facilitaba la extracción directa de credenciales altamente confidenciales —tales como claves de API de OpenAI, Anthropic y Stripe—, la manipulación del sistema de archivos y la instalación de malware persistente. Entre las cargas útiles detectadas se incluyen registradores de pulsaciones (keyloggers) capaces de sobrevivir al cierre del editor, lo que garantizaba una vigilancia prolongada de todo el flujo de trabajo del desarrollador.
El riesgo de la arquitectura compartida
El equipo de investigación de AISLE descubrió inicialmente este fallo en VS Code mediante análisis automatizados en el otoño de 2025. Sin embargo, debido a que tanto Cursor como Google Antigravity están construidos sobre la base de código de VS Code, ambos heredaron la misma debilidad subyacente. A principios de 2026, la vulnerabilidad resurgió en el entorno de Google, demostrando cómo un solo fallo arquitectónico puede propagarse masivamente a través del ecosistema de herramientas asistidas por Inteligencia Artificial antes de ser neutralizado.
Afortunadamente, tras los informes de divulgación responsable de AISLE, Microsoft, Google y los creadores de Cursor reaccionaron para corregir el fallo. En este momento, las versiones actuales de las tres plataformas ya se encuentran parcheadas y son seguras.
Plan de acción y mitigación
Aunque el fallo ha sido corregido por los proveedores, la mitigación interna recae en los equipos de desarrollo. Es imperativo que todos los ingenieros y programadores actualicen inmediatamente sus editores de código a las versiones más recientes.
Dado que la explotación podía operar de manera totalmente indetectable para la víctima en tiempo real, se recomienda encarecidamente a los equipos de seguridad (SOC/DevSecOps) auditar el historial de confirmaciones (commits) recientes en busca de enlaces sospechosos. Como medida de precaución, se debe proceder a la rotación preventiva de claves de API, tokens y credenciales de acceso a la nube que pudieran haber quedado expuestas en los proyectos gestionados a través de las versiones vulnerables de estos editores.




