08 · El museo y Devel
Hack the Planet Museum: por qué guardamos todo esto
Un museo de hacking dentro de una empresa de ciberseguridad. Esa rareza necesita una explicación, y la explicación es que esta industria tiene muy mala memoria.

La razón: esta industria tiene mala memoria
La ciberseguridad se vende mirando hacia adelante. Amenazas emergentes, tecnología de próxima generación, el ataque del que nadie habló todavía. Es un sector que corre, y que en esa carrera olvida sistemáticamente que los problemas que enfrentamos hoy son, casi siempre, versiones nuevas de problemas resueltos —o ignorados— hace décadas.
La colección es un argumento contra esa amnesia. Puesta en fila, cuenta la misma historia cuatro veces:
- Enigma cayó por procedimientos predecibles, no por matemática rota. Hoy los compromisos rara vez vienen de romper el cifrado; vienen de credenciales reutilizadas y configuraciones por defecto.
- El phreaking existió porque el control y los datos viajaban por el mismo canal. La inyección de comandos y de SQL son el mismo error de clase, cuarenta años después.
- El PC de IBM creó una monocultura que convirtió un exploit local en un problema planetario. La nube y las cadenas de suministro de software reprodujeron esa concentración a otra escala.
- Los buscapersonas de esta vitrina siguen transmitiendo sin cifrar en hospitales. La tecnología obsoleta no se retira: se vuelve invisible, y lo invisible no se audita.
Ninguna de esas lecciones se transmite bien en una diapositiva. Sí se transmiten cuando alguien tiene enfrente una Enigma real y entiende, mirándola, que ochenta años de criptografía no impidieron que un operador usara las iniciales de su novia como clave.
Qué hay en la colección

Ocho zonas temáticas, cada una con su propio código QR y su propio artículo:
- Historia del hacking — del Tech Model Railroad Club del MIT al red team profesional.
- Enigma y Turing — máquina Enigma, modelo de rotores, réplica de la Bombe, manual del M-209 y la patente original de Scherbius.
- La computadora personal — Apple II con dos unidades Disk II, Macintosh 128K y el manual de operación de la Apple-1 firmado por Steve Wozniak.
- Phreaking — teléfono público AT&T completo, boletines TAP originales y la fotografía firmada por Wozniak con su alias de phreak, Berkeley Blue.
- IBM y la era del PC — el 5100, los equipos de escritorio y portátiles de los ochenta, disquetes y manuales.
- El hacker en pantalla — afiches de WarGames, Sneakers, Hackers, The Matrix y Mr. Robot, varios firmados por sus elencos.
- Arsenal de red team — HackRF One, USB Rubber Ducky, Key Croc, Screen Crab, Bombercat y antenas.
- Devel — la vitrina de la casa.
La última vitrina

No tiene piezas históricas. Tiene objetos de proyectos y alianzas de los últimos años, y la mascarilla con la leyenda {hack_the_planet} que repartimos durante la pandemia.

{hack_the_planet} impreso.Devel es una firma de ciberseguridad con sedes en Miami y Guatemala y más de quince años haciendo, en presente, lo que las otras siete vitrinas cuentan en pasado: pruebas de intrusión con Red Spear Labs, detección y respuesta a incidentes con TDIR, cumplimiento, desarrollo seguro y anti-fraude para la banca de América Latina. Pero esta vitrina no exhibe servicios. Exhibe lo que una empresa acumula cuando lleva suficiente tiempo viva: aciertos, cacharros, una alianza que casi la borra del mapa, y gente.
Los logos que fuimos
Si mira con cuidado, están los logos que Devel ha tenido a lo largo de los años, uno junto a otro, como los anillos de un tronco. Cada rediseño marca una etapa: la empresa que arrancaba, la que empezó a trabajar con banca, la de hoy. Ninguna marca nace terminada; la nuestra tampoco. Los guardamos todos porque cada versión fue, en su momento, la cara con la que dimos la mano.
El hardware que mandamos a hacer
En algún punto decidimos que las herramientas del mercado no bastaban para lo que queríamos ver dentro de una red. Así que mandamos a fabricar el nuestro: sensores propios para detección de amenazas de red — el hardware de ThreatOps que está en esta vitrina. Encargar y diseñar tu propio equipo es una de esas decisiones que parecen pequeñas hasta que funcionan: de pronto se ve, en el tráfico, lo que antes era invisible.
La vez que Deloitte casi nos absorbe
Hubo una época en que Devel y Deloitte caminaron juntos. Una alianza breve e intensa que estuvo muy cerca de terminar con Devel dentro de Deloitte. No pasó. Seguimos siendo una firma independiente de la región — y quizá por eso este museo existe: las empresas absorbidas rara vez conservan su memoria. Guardamos el material de esa etapa sin rencor. Fue parte del camino.
Los que ya no están (pero cuentan)
Ninguna de estas piezas se armó sola. Hay un lugar en la vitrina para los compañeros que fueron parte de Devel y siguieron su propio recorrido: unos abrieron sus propias empresas, otros se fueron a proyectos más grandes, otros simplemente cambiaron de rumbo. Los recordamos con aprecio genuino. Dijimos al principio que esta industria tiene mala memoria; con las personas, nos negamos a tenerla.
Visitas
El museo está en nuestras oficinas y se puede visitar con cita previa: recibimos grupos de universidades, colegios y clientes, y también abrimos sus puertas durante nuestros eventos.
Recibimos especialmente a grupos estudiantiles. Buena parte de la colección existe para que alguien de dieciséis años vea una máquina Enigma de cerca y decida que quiere dedicarse a esto. Para coordinar una visita, escríbanos a info@devel.group.



